Casa Baldo 1915

Volver a lo clásico

Nuestro homenaje a la hostelería valenciana de los años 50.

Casa Baldomero abrió sus puertas en 1915 junto a la antigua Casa Balanzá. Por esa época, Don Baldomero Estellés, que ya llevaba algunos años trabajando allí, heredó el negocio de manos de un familiar. En principio era una tienda de ultramarinos que tenía su propio tostadero de café y vendía también especias, embutidos, cervezas artesanas, quesos y mantecas. En 1928, el arquitecto Javier Goerlich proyectó el nuevo Edificio Balanzá y se derruyó el edificio que compartían Baldo y Balanzá. Fue entonces cuando Casa Baldomero se estableció en la calle Ribera 5, su ubicación actual. En 1958 el negocio cambió de rumbo, acomodándose a los gustos del momento, e instaló una cafetería en la esquina de enfrente que pasó a llamarse Casa Baldo. Años más tarde cambiaría de dueños y se llamó Cervecería Baldo hasta 2021, pero había perdido ya parte de la esencia histórica del local.

En diciembre de 2022, Casa Baldo abre sus puertas bajo el nombre de Casa Baldo 1915 y manteniendo ese aroma añejo de los bares y terrazas de mediados del siglo XX. ¿Qué encontrarás en Casa Baldo? Una reforma maravillosa que nos transporta a la época dorada de los cafés valencianos, una bonita terraza para disfrutar al aire libre, una carta con una amplia oferta de tapas y platos para compartir, todo el sabor de los arroces de nuestra tierra con el saber hacer del Grupo Gastro Trinquet, numerosas referencias a la pilota valenciana y toda la ilusión que siempre ponemos en cada nuevo proyecto.

Nuestra
carta

Nuestra carta está basada en la gastronomía valenciana, productos de proximidad y platos clásicos, sin olvidar los arroces tanto secos como melosos. Para terminar, un toque dulce con versiones actuales de postres valencianos.

La recomendación de Roberto Ramírez

Merluza del Cantábrico en tempura con salsa tártara. Preparamos la merluza en una tempura ligera y acabamos el plato con una salsa tártara muy suave que preparamos a diario en el restaurante. La mezcla de la jugosa merluza con el crujiente de la tempura y la suave acidez de la salsa tártara hacen de este plato uno de mis favoritos de la carta. ¡Muy recomendable!

Menús fallas Menús fallas Menús fallas Menús fallas Menús fallas Menús fallas

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